La inconsciencia de querer.

Era un domingo cualquiera y, como cualquier domingo, tenía resaca. Una voz dentro suyo lo despertó, como venía pasando últimamente. Él se contesto a sí mismo: -Hice las cosas bien... -Como si tratara de convencerse... Y era verdad, ya lo había hecho; había viajado, había vivido mil experiencias, y ya era hora de ponerse serio;... Leer más →

Asfixia

  Cogió aquel cuchillo afilado sin pensárselo más y cortó las venas de unas manos invisibles que le apretaban la garganta asfixiándole. La sangre empezó a brotar y, al fin, pudo inhalar el aire de la libertad.

WordPress.com.

Subir ↑